viernes, 27 de marzo de 2009

Características de Evaluación en la Educación Inicial


• Preventiva: permite detectar a tiempo situaciones de riesgo físico, social y psicológico del desarrollo infantil, así como aspectos inadecuados del proceso educativo, con el propósito de tomar decisiones pertinentes y oportunas.


• Global: hace referencia a las capacidades de los niños y niñas integrando los ejes curriculares con los contextos de aprendizaje. Implica utilizar diversidad de procedimientos, instrumentos y situaciones de evaluación, de manera que se puedan ajustar a las diferencias individuales.


• Continua y sistemática: se realiza a lo largo de todo el proceso educativo, de forma permanente y organizada, registrando y analizando los datos obtenidos de manera secuencial.


• Formativa o de procesos: Le da énfasis al proceso más que al producto. Se evalúan los progresos que va alcanzando el niño y la niña, de modo que en todo momento se posea el conocimiento apropiado de la situación evaluada para tomar las decisiones necesarias de forma inmediata. Genera pautas que orientan la acción educativa, lo que permite ir adecuándola a los intereses, potencialidades y a los aprendizajes que se esperan de los niños y niñas.

Criterios de Evaluación en Educación Inicial

Para evaluar en Educación Inicial el/la docente debe tener presente los siguientes criterios:

Respeto al niño y la niña como seres individuales y como seres sociales. Significa que concibe al individuo con características propias, como ser único, tomando en cuenta sus necesidades, intereses y potencialidades; pero también como personas que forman parte de un contexto familiar, social y cultural.

Considera la valoración tanto del proceso como del producto. Enfatiza la observación en lo que el niño y la niña están haciendo, en lo que obtienen como resultado de sus acciones y de lo que son capaces de hacer con la ayuda del adulto o de sus compañeros(as).


Se realiza en un ambiente natural, espontáneo e informal. La observación se lleva a cabo en situaciones reales y cotidianas, sin que el niño y la niña se sientan amenazados ni colocados en situación especial para ser evaluados. Se pueden evaluar en todos los períodos de la rutina diaria, durante todo momento del año escolar y en todos los escenarios donde se desarrolle el hecho educativo.


Se basa en condiciones de objetividad y confiabilidad. Parte del hecho observado y no en creencias, expectativas, prejuicios y fantasías. Es el resultado del análisis de conductas observadas en varias oportunidades, siendo una muestra representativa de lo que el niño y la niña son o no son capaces de hacer.